martes, 15 de noviembre de 2011

Versículos Bíblicos: Protección Divina

Algunos versículos bíblicos que muestran la providencia protectora de Dios para quienes ponen toda su confianza en Él.
Jehová es mi luz y mi salvación;
¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida;
¿de quién he de atemorizarme?
Cuando se juntaron contra mí los malignos,
mis angustiadores y mis enemigos,
para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón;
aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado.
Salmos 27: 1-3
Ninguna arma forjada contra ti prosperará,
y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio.
Esta es la herencia de los siervos de Jehová,
y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová.
Isaías 54:17
Porque fuiste fortaleza al pobre,
fortaleza al menesteroso en su aflicción,
refugio contra el turbión, sombra contra el calor;
porque el ímpetu de los violentos es como turbión contra el muro.
Isaías 25:4
No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana;
pero fiel es Dios,
que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir,
sino que dará también juntamente con la tentación la salida,
para que podáis soportar.
1 Corintios 10:13
Diré yo a Jehová: esperanza mía, y castillo mío;
mi Dios, en quien confiaré.
El te librará del lazo del cazador,
de la peste destructora.
Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro;
escudo y adarga es su verdad.
No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día,
ni pestilencia que ande en oscuridad,
ni mortandad que en medio del día destruya.
Salmos 91: 2-6
Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,
al Altísimo por tu habitación, no te sobrevendrá mal,
ni plaga tocará tu morada.
Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,
que te guarden en todos tus caminos.
En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra.
Salmos 91: 9 -12
Me invocará, y yo le responderé;
con él estaré yo en la angustia;
lo libraré y le glorificaré.
Salmos 91:15
El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende.
Salmos 34:7
He aquí, yo estoy contigo,
y te guardaré por dondequiera que fueres,
y volveré a traerte a esta tierra;
porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho.
Génesis 28:15
El eterno Dios es tu refugio,
  Y acá abajo los brazos eternos;
  El echó de delante de ti al enemigo,
  Y dijo: Destruye.
Deuteronomio 33:27
No temas, porque yo estoy contigo;
no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo;
siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Isaías 41:10


 Cuando Dios Calla

Palabras de inspiración para quienes se encuentran desalentados por el silencio de Dios.

"Si no hablas,
llenaré mi corazón de tu silencio
y lo guardaré conmigo.
Y esperaré quieto,
como la noche en su desvelo estrellado,
hundida pacientemente mi cabeza.
Vendrá sin duda la mañana
y se desvanecerá la sombra.
Y tu voz se derramará
por todo el cielo
en arroyos de oro.
Y tus palabras volarán
cantando
de cada uno de mis nidos.
Y tus melodías estallarán en flores
por mis profusas enramadas".
R. Tagore citado por Ignacio Larrañaga en Muéstrame Tu Rostro
"En este vivir día tras día en busca del Señor, lo que más desconcierta a los caminantes de la fe es el silencio de Dios. 'Dios es aquel que siempre calla desde el principio del mundo: he ahí el fondo de la tragedia', decía Unamuno".
Ignacio Larrañaga. Muéstrame Tu Rostro
El silencio de Dios causa desconcierto en hombres y mujeres consagrados a Dios. Ignacio Larrañaga, como él sólo lo sabe hacer: Con claridad, profundidad y realismo; describe tres grupos, diferenciados por la manera en que el silencio de Dios afectó su búsqueda de Dios.
Los derrotados por el silencio
"Estos abandonaron definitivamente la vida con Dios y se las arreglaron para vivir como si Dios no existiera. Durante largos años se esforzaron por vivir su fe. Despertaban a medianoche, invocaban a Dios y Dios no respondía. Se levantaban por la mañana, clamaban al Señor; y tenían la impresión de que el Interlocutor estaba lejos, o simplemente no estaba. Cada intento de oración acababa en fracaso. Mil veces sintieron ganas de tirarlo todo por la borda. Mil veces reaccionaron contra esa tentación pensando que, después de todo, lo único que daba sentido a la vida era Dios. Nunca se plantearon formalmente para sí mismos el problema intelectual de la 'hipótesis' Dios. Tenían miedo de encontrarse con el sepulcro vacío.
Hoy día se dan por perdidos. Se sienten en una situación contradictoria y singular: por una parte desean que Dios sea o fuese una realidad real y viva pero lo 'sienten' como muerto. Ante sí mismos no niegan a Dios, menos aún ante los demás. Les gustaría creer. Pero les faltan fuerzas hasta para levantar la cabeza. Les parece que no hay nada que hacer".
Los desconcertados por el silencio
"Durante largos años mantuvieron en alto la antorcha. Hubo una sostenida luna de miel en la que Dios era para ellos una fiesta. Por aquellos años los ideales ondeaban al viento, las renuncias se tornaban en libertades y las privaciones en plenitudes, y ellos sentían que nada les faltaba en este mundo. Fue una época de oro.
Pasaron los años y la noche del silencio comenzó a oprimirlos. Las fuerzas de la juventud fueron esfumándose como en una cuenta regresiva. A estas alturas, el Señor ya no era para ellos aquella fiesta de antaño. La vida fue envolviéndolos y, como por ósmosis, sustrayéndoles el entusiasmo. Durante estos años nunca recibieron una extraordinaria gratuidad infusa de lo alto, una de esas gracias que marca, afirma y confirma en la fe a las almas y las instala en la certeza. La rutina fue invadiendo sus días como una niebla invisible.
Larga, y muy larga fue aquella noche del silencio. Apareció la fatiga que comenzó a hacer mella en los peregrinos. Ellos siguieron desfondándose lentamente hasta que se quedaron casi sin ganas de seguir en el camino...
La palabra más exacta para definir esa situación es ésta: desconcierto.
"Escondiste tu rostro y quedé desconcertado".
Salmo 29
El síntoma típico de este grupo (además del desencanto) es la nostalgia. Sin pretender y sin poder evitarlo regresan estos desconcertados a los años del primer amor, años en los que el encanto por el Señor revestía todo de belleza y sentido. [...]
Darían todos sus éxitos profesionales actuales por recuperar aquel primer amor, aquel encanto vivo de antaño por el Señor. Lo que más sienten es que perdieron la alegría. Y allá, muy lejos, en alguna región perdida de sí mismos llevan la convicción de que, fuera de Dios, no existe fuente de alegría. Y siempre están dispuestos a reemprender el camino de regreso hacia esa fuente. La mayoría de los desconcertados acaban por recuperar, tarde o temprano, el encanto primitivo".
Los confirmados
"Pero ¿cuál fue la receta secreta que instaló y confirmó a estos creyentes en la fe?
Fue un profundo y universal espíritu de abandono. No resistir sino entregarse, ésa fue la clave de su confirmación. También para ellos Dios fue 'aquel que calla'. Pero nunca se impacientaron, no se irritaron, no se asustaron, nunca exigieron una garantía de credibilidad, una señal que ver, unas muletas para andar. Sin resistir se entregaron una y otra vez, en silencio, al silencio.
Atravesaron largos períodos de aridez y sequedad. No se dejaron abatir por eso. En medio de la más completa oscuridad permanecieron entregados. Les llegaron golpes inesperados que sacudieron su árbol hasta las raíces. No se agitaron, sin embargo. Se abandonaron en silencio al silencio.
Llegaron las crisis. Durante largos períodos el cielo permaneció mudo y el mundo parecía estar gobernado por el absurdo o la fatalidad. No se confundieron por eso ni se desalentaron sino que, atados de pies y manos, se dejaron llevar por la corriente del silencio y de la oscuridad, seguros de navegar en el mar de Dios. La brújula que orientó su navegación fue la certeza. [...]
Si Dios se envuelve en un manto de silencio o se oculta detrás de las nubes, 'con un abandono audaz' lo seguiré mirando aunque nada vea y nada sienta. Aunque me asalten millares de voces que me hablen de ilusión, yo sé que detrás del silencio está él, seguiré mirándolo obstinadamente y con paz. Y aunque en mi nave Dios se quede 'dormido' durante toda mi vida, no importa. Yo sé que 'despertará' en el Gran Día de la Eternidad".

"En el silencio eterno, Dios pronunció la Palabra, y a través de la palabra creó y recreó el mundo. En el principio, Dios pronunció la tierra, el mar y el cielo. Dios pronunció el Sol, la luna y las estrellas. Dios pronunció las plantas, aves, peces, animales salvajes y domésticos. Finalmente, Dios pronunció al hombre y la mujer. Entonces, en la plenitud de los tiempos, la Palabra de Dios, a través de quien todo fue creado, se hizo carne y le dio poder a todo el que cree para convertirse en hijo de Dios. En todo esto, la Palabra de Dios no rompe el silencio de Dios, sino que revela su inmensurable riqueza...
Una palabra con poder es una palabra que proviene del silencio. Una palabra que da fruto es una palabra que surge del silencio y vuelve a él".

 DIOS NOS BENDIGA
          Y
DERRAME SOBRE NOSOTROS Y NUESTRAS FAMILIAS UN SIN FIN DE BENDICIONES
                                                                                                                                       AMÉN .

ES MUY IMPORTANTE ORAR

DATE UN TIEMPO....

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